A partir de esta semana, autoridades de Colombia prohibirán en Cartagena, uno de los principales destinos turísticos, la circulación de carruajes tirados por caballos en su centro histórico, una medida derivada de múltiples denuncias de maltrato animal y el intento de ordenar el flujo de visitantes en la llamada ciudad amurallada.

“Bajo ninguna circunstancia permitiremos prácticas de maltrato animal, por lo que este nuevo decreto prohíbe bajo cualquier concepto o finalidad la circulación de estos vehículos en el Centro Histórico de Cartagena, donde suelen concentrarse las mayores aglomeraciones”, escribió en su cuenta de X, el alcalde Dumek Turbay.
Como alternativa a estos vehículos, el mandatario anunció la entrada en operación del primer lote de carruajes eléctricos, con un tope máximo de 62 unidades reguladas por la administración local.

Al respecto, activistas colombianos por los derechos de los animales reconocieron la iniciativa, argumentando que, desde hace muchos años, los caballos de Cartagena sostenían jornadas prolongadas en altas temperaturas, sumadas al tráfico y al ruido urbano, generando lesiones y episodios de estrés por agotamiento.