Actualmente, los glaciares de Argentina están sufriendo un retroceso y viven amenazados debido a la presencia de decenas de proyectos mineros, los cuales se están llevando a cabo mientras la protección del hielo se ve afectada por presupuestos y recursos humanos insuficientes.
Así lo dio a conocer un inventario oficial elaborado entre 2011 y 2024, el cual indica que en territorio argentino existen 16 mil 968 cuerpos de hielo, mismos que en total cubren 8 mil 484 kilómetros cuadrados.
En dicho informe, el país sudamericano reconoce que el aumento de la temperatura ha generado un retroceso de casi todos sus glaciares patagónicos localizados en los Andes, sobretodo durante las últimas décadas.
Uno de los más afectados, revela, es el emblemático glaciar Perito Moreno, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981, el cual ha perdido más de 700 metros en uno de sus frentes.
Otro de los problemas de consideración son los proyectos mineros, pues hoy día esta práctica sobre ambientes glaciales representa una amenaza directa, ya que Argentina no cuenta con un registro nacional de estas iniciativas. En ese sentido, los ambientalistas coinciden en que muchas áreas de concesión minera afectan o pueden afectar los glaciares y sus zonas adyacentes.