Este martes, China anunció avances significativos en el desarrollo de la calidad del aire en 2024 y estableció nuevas metas para consolidar estos logros en 2025, como parte de un plan para eliminar lo que llaman la “contaminación severa”.
En conferencia de prensa, Li Tianwei, director del Departamento de Medio Ambiente Atmosférico del Ministerio chino de Ecología y Medio Ambiente, expuso que la concentración media de partículas PM2.5 cayó el año pasado a 29.3 microgramos por metro cúbico, lo que supone una reducción interanual del 2.7%.
Aunado a ello, el 87.2% de los días del 2024 registraron una buena calidad del aire, un aumento de 1.7 puntos porcentuales con respecto al año antepasado; mientras que los días con contaminación alta se redujeron al 0.9% del total, una mejora de 0.7 puntos porcentuales.
Si bien los datos mencionados resultan bastante alentadores, Tianwei señaló que de cara a los siguientes meses del 2025 China buscará eliminar esencialmente los episodios de “contaminación severa” en regiones prioritarias como Pekín-Tianjin-Hebei y la llanura de Fenwei.
Para ello, las autoridades correspondientes intensificarán el control de emisiones en industrias clave y mejorarán la regulación de compuestos orgánicos volátiles y fuentes móviles de contaminación.
“El cielo azul no se espera, se lucha por él. La transición hacia un modelo industrial, energético y de transporte más verde y bajo en carbono será clave en el futuro”, declaró el funcionario.