El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la implementación de un arancel del 10% sobre las importaciones provenientes de las islas Heard y McDonald, un archipiélago australiano deshabitado, salvo por la presencia de fauna marina, que incluye pingüinos y focas.
"Estamos protegiendo a Estados Unidos de prácticas comerciales desleales, sin excepciones", declaró Trump.
Las islas, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se utilizan solo para investigación científica. Sin embargo, en 2022, Estados Unidos importó bienes por 1.4 millones de dólares desde estas islas, principalmente maquinaria y productos eléctricos, según el Banco Mundial.
Última hora desde la casa presidencial de las islas heard y mcdonald pic.twitter.com/jdPGv9YvFh
— Artem (@GeekonomyYT) April 3, 2025
El Primer Ministro australiano, Anthony Albanese, expresó su desconcierto. "Si incluso una isla llena de pingüinos y focas es blanco de estos aranceles, nadie está a salvo"
Australia está considerando si responderá de manera diplomática o si llevará el caso ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). Expertos advierten que esta decisión podría establecer un precedente peligroso en relación con las sanciones comerciales que carecen de justificación económica.