Con la finalidad de darles un doble uso a los árboles de Navidad naturales, el Parque Ecológico de Zacango abrió sus puertas para que las y los mexiquenses puedan donar sus pinos, los cuales serán reutilizados en actividades de enriquecimiento ambiental que favorecen el bienestar de distintas especies bajo cuidado humano.
“Aquí los ocupamos para reciclarlos y utilizarlos en actividades de enriquecimiento con especies como osos y otros carnívoros, a través de estímulos auditivos y olfativos. Muchos animales juegan con los troncos, los manipulan con las garras y eso les genera actividad dentro de sus exhibidores”, explicó Jesús Frieventh, subdirector de fauna bajo cuidado humano del parque.

Los árboles contribuyen a la estimulación del comportamiento natural de diversas especies, lo que impacta positivamente en su bienestar físico y emocional. Además, funcionan como elementos de activación sensorial, gracias a sus texturas, aromas y sabores.
Este tipo de enriquecimiento promueve también la actividad física, el juego, el marcaje de territorio y la exploración, conductas propias de la vida silvestre que ayudan a reducir el estrés y mejorar la calidad de vida de los animales.
Entre las especies beneficiadas se encuentran osos, felinos, rinocerontes, jirafas y grandes primates.

El parque hizo un llamado claro —y sin rodeos— a las personas donantes: retirar clavos, bases, alambres o cualquier objeto que pueda representar un riesgo.
“Necesitamos que los árboles estén limpios, sin clavos, para evitar que las especies sufran alguna herida”, puntualizó el subdirector.
Las y los interesados pueden llevar sus árboles a la taquilla del Parque Ecológico de Zacango, de martes a domingo, en un horario de 10:00 a 16:00 horas, sin fecha límite.



