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Publicado en VIDA SALVAJE

Las abejas y el sueño: ellas también necesitan dormir ocho horas al día

Miércoles, 02 Abril 2025 00:01 Escrito por 
La comunidad científica lleva años estudiando cómo descansan estos insectos polinizadores La comunidad científica lleva años estudiando cómo descansan estos insectos polinizadores

Cuando escuchamos una colmena de abejas, es fácil imaginarnos la frenética actividad que tiene lugar en su interior. Y es que si por algo son conocidas las abejas melíferas (Apis mellifera), aquellas productoras de miel, es por su extrema carga de trabajo.

Ante tal situación, surge la pregunta: ¿realmente duermen las abejas? Bueno, la respuesta corta es sí, y de hecho lo hacen de un modo similar al de nosotros, aunque ellas tienen sus propias reglas.

Para continuar, es importante señalar que la comunidad científica lleva años estudiando cómo descansan estos insectos polinizadores. Prueba de ello es que las abejas melíferas fueron uno de los primeros invertebrados sobre los que se documentó este comportamiento.

Desde 1983 que el biólogo Walter Kaiser observó como estos animalitos pasan la noche, múltiples trabajos indican que presentan fenómenos que recuerdan mucho a varios rasgos característicos del sueño en seres humanos y mamíferos, tales como permanecer inmóviles durante largos periodos de tiempo.

Sin embargo, otras investigaciones afirman que una cosa es descansar y otra es dormir. Al respecto, Barret Klein, entomólogo de la Universidad de Wisconsin, explica que lo anterior depende del mimebro de la familia al que pertenezca.

“Las abejas sociales tienden a dormir en sus nidos, y a veces son sorprendidas buscando comida hasta tarde, por lo que suelen recuperarse en diferentes puntos. Por su parte, los abejorros duermen, ocasionalmente, sobre la vegetación, a veces noche tras noche; mientras que entre las abejas solitarias hay muchas especies documentadas que descansan en grupo, ya sea de puros machos o agregaciones mixtas”, precisa el especialista.

En cuanto al tiempo de sueño requerido, Klein explica que la actividad frenética de un nido necesita que las hembras obtengan largas jornadas de actividad initerrumpida. No obstante, igual que sucede con muchos otros animales, también combinan periodos de sueño y de vigilia.

“Las abejas obreras adultas con más edad duermen más o menos lo mismo que nosotros: entre 5 y 8 horas al día, aunque las obreras jóvenes recién eclosionadas lo hacen entre 9 y 10 horas”, afirma.

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