Ni los problemas en la división de las 168 libras ni la pérdida de cinturones pudieron frenar el crecimiento económico de Saúl "Canelo" Álvarez en 2025. El estudio publicado por Sportico este enero de 2026 coloca al tapatío como el segundo deportista con mayores ingresos del planeta, reportando 137 millones de dólares. Con esta marca, Álvarez rompe la hegemonía de los futbolistas en los primeros puestos y se establece como el deportista nacido en México más exitoso financieramente de la historia.
La repartición de sus ingresos muestra un perfil de atleta-empresario muy definido. Mientras que la mayoría de los deportistas del top 10 dependen de contratos multianuales con equipos, el "Canelo" funciona como su propia promotora. Sus ganancias de 125 millones en salarios provienen de bolsas garantizadas que él mismo negocia, lo que le otorga un margen de beneficio mucho mayor. A esto se suman sus patrocinios, que aunque son menores comparados con los de Messi, siguen aportando 12 millones de dólares anuales.

La gran noticia del reporte es el rebase sobre Lionel Messi. El capitán de la selección argentina se quedó en la tercera posición con 130 millones de dólares. Es la primera vez que Álvarez logra superar a Messi en el ranking de Sportico, un movimiento impulsado por las megabolsas ofrecidas por Turki Al-Sheikh. Para Saúl, este 2025 fue el año del "gran cobro", sacrificando en ocasiones la invencibilidad deportiva por contratos que aseguran el futuro de su imperio empresarial.
El ranking también destaca la ausencia de mujeres en el top 100 por tercer año consecutivo, situando a la tenista Coco Gauff como la mujer mejor pagada con 31 millones, lejos de los números del mexicano. Esto resalta aún más la posición de privilegio del "Canelo", quien se codea con figuras de la talla de LeBron James y Stephen Curry, pero con la ventaja de ser un agente libre que dicta sus propios términos económicos en cada combate que organiza.
Por encima de todos sigue la sombra de Cristiano Ronaldo, quien con sus 260 millones de dólares parece habitar en una galaxia financiera distinta. El portugués es el único que ha logrado monetizar su carrera al nivel de los 200 millones anuales solo en salario. A pesar de esto, el segundo lugar de Saúl Álvarez es un triunfo para el boxeo y para el mercado latino, demostrando que un boxeador puede ser, libra por libra, tan rentable como los mejores futbolistas de todos los tiempos.



