En los últimos días, una familia originaria de Massachusetts, Estados Unidos, hizo un insólito hallazgo mientras limpiaba el ático de un pariente fallecido. Se trata de una valiosa colección antigua de arte japonés, la cual está compuesta por 22 piezas.
Sin embargo, cuando decidieron investigar el trasfondo de las piezas, se dieron cuenta que éstas formaban parte de un robo que tuvo lugar durante la Segunda Guerra Mundial. Prueba de ello es que el acervo fue reportado y registrado hace 20 años en la base de datos National Stolen Art File, a cargo de la Oficina Federal de Investigación, mejor conocida como FBI.
Tras ello, la familia no dudó en notificarlo a la famosa agencia federal, misma que se encargará de devolver los objetos a Japón.
En entrevista para medios locales, el oficial Geoffrey J. Kelly, de la oficina del FBI en Boston, señaló que entre la colección destaca un mapa dibujado a mano, cerámica y retratos de reyes de Okinawa, los cuales datan entre los siglos XVIII y XIX.
Respecto al gran robo, el agente explicó que estos bienes fueron tomados en 1945, esto mientras se desarrollaba la Batalla de Okinawa, donde una gran cantidad de documentos y tesoros del Reino Ryukyo desaparecieron.
“Estos objetos representan a la realeza de Okinawa y forman parte de la identidad cultural de Japón…La identidad cultural de una nación realmente se resume en los objetos y la historia. Esto es lo que forma una cultura, y sin eso le estás quitando su pasado, ya que, precisamente, la forma más segura de eliminar una cultura es eliminando su pasado”, subrayó J. Kelly.
*Fuente: Xataka México