Gerardo y Alfredo Chávez, hermanos originarios de Metepec, llevan tres años consecutivos saliendo a las calles cada 6 de enero con un solo objetivo: regalar sonrisas a niñas y niños.
Con 25 y 21 años, respectivamente, iniciaron esta tradición de forma sencilla pero poderosa, repartiendo juguetes en las inmediaciones del Hospital para el Niño, en la ciudad de Toluca.
Para su segundo año, la iniciativa creció. Gracias al respaldo del personal médico, lograron ingresar al hospital y visitar directamente a los pequeños pacientes. Además, organizaron una colecta de juguetes nuevos, con la que reunieron más de 400 obsequios, todos entregados ese mismo Día de Reyes.
En esta tercera edición, los hermanos Chávez llevaron la alegría al Parque La Pilita, donde recorrieron el lugar con una bolsa llena de pelotas, acercándose uno a uno a los pequeñines para regalarles un detalle… y un momento de felicidad.
Sin reflectores, sin patrocinadores y sin discursos largos.
Solo voluntad, empatía y la certeza de que la magia también la hacen las personas comunes cuando deciden hacer algo extraordinario.



